Lata de cerveza y reciclaje: solo 60 días desde el contenedor amarillo hasta que el material vuelve a estar en uso

Desde que la lata de cerveza se deposita en el contenedor amarillo para su correcto reciclaje hasta que ese material entra de nuevo en la cadena de circulación y de consumo apenas son necesarios unos 60 días.

El dato, que proviene de fuentes fiables, no solo resulta sorprendente, sino que dice mucho de la cadena de valor que en la actualidad tiene el aluminio que compone las latas de cerveza, también presente en otras tantas cosas de nuestra vida cotidiana.

Obviamente, estos tiempos dependen de que no se rompa ni fisure por ningún lado y por ninguno de sus pasos el proceso, empezando por nuestro deber ciudadano para reciclar los elementos, como es el caso, para que puedan volver a ser reutilizados.

¿Cómo es posible tanta celeridad en la cadena de reciclaje y nuevo uso del aluminio presente, por ejemplo, en nuestras latas de cerveza Arriaca? A continuación, algunas de las razones.

 

El valor de la lata en el reciclaje

- El aluminio de la lata se recicla para siempre, es decir, es infinitamente reciclable, lo que lo convierte en un material tremendamente atractivo.

- La lata es el envase más reciclado del mundo, con una tasa muy cercana al 70%.

- Según los datos de Ecoembes, el reciclaje en el contenedor amarillo fue el que experimentó el mayor crecimiento de todos durante 2019 en España, con un incremento del 9,1% en el último informe disponible de este organismo. - El material de la lata, al reciclarse, no pierde ninguna propiedad y mantiene invariable su calidad para volver a entrar en la cadena de producción. 

- Una lata de cerveza de aluminio puede convertirse en este proceso en otra lata. Pero también en cualquier otro objeto: un dron, fuselaje de un avión, parte de un coche o cualquier otro uso. Esa es una gran ventaja en la cadena de uso del aluminio.

- El proceso de clasificación y separación del aluminio del resto de residuos es muy sencillo y rápido. Por tanto, tiene un bajo coste de reciclaje. Lee más sobre ello en este artículo (clica).

- El valor del aluminio es muy alto, con casi 1.400 euros por tonelada (a fecha de cierre de este artículo). La tonelada del plástico está en torno a los 200 euros y la del vidrio en cifras inferiores a ambos materiales. Por lo tanto, ese elevado valor del aluminio invita a su reciclaje con mayor ahínco en lugar de recurrir a material virgen, es decir, a crear una verdadera economía circular.

- Un dato demoledor (y bueno) que confirma la tesis anterior: se calcula que en la actualidad el 75% del total del aluminio que se ha producido en el mundo sigue hoy en uso. Ojalá pudiéramos decir lo mismo del plástico.

Así que nos reafirmamos: #YesWeCANs

 

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