Cómo se recicla la lata de aluminio sin pérdida de calidad

Desconocemos si en alguna ocasión te has preguntado cómo se recicla la lata de aluminio que se utiliza en muchas bebidas -como las de nuestras cervezas artesanas Arriaca- y cómo se hace para que, en ese proceso, no se produzca ninguna pérdida en la calidad del material para un nuevo uso posterior; y eso independientemente del color o del diseño que se imprima al envase. Pero el caso es que lo vamos a analizar y explicar en este artículo.

Ya os hemos contado en diferentes ocasiones que estas latas de cerveza se pueden reciclar al 100 % para entrar de nuevo en la cadena de producción y de consumo en apenas 60 días. Lo puedes leer en este articulo (enlace). Pero, ¿cómo es posible realizar ese reciclaje y aprovechamiento total de sus componentes? Sigue leyendo bajo estas líneas…

 

Cómo se separa el aluminio de las latas

A la hora del aprovechamiento del aluminio de las latas existe un procedimiento muy efectivo conocido como las corrientes de  Foucault, que permiten separarlas de una manera más o menos sencilla del resto de residuos-materiales.

Este procedimiento es un fenómeno eléctrico que debe su nombre a su descubridor, el físico francés Léon Foucault, allá por el año 1851.

El proceso funciona como un imán que va rotando y que provoca que la lata salte en los centros de separación. A través de una corriente se carga intencionadamente a las latas de electricidad, lo que provocará que salgan de la cinta transportada de los residuos para caer (todas ellas) a un mismo lugar.

Esta lata de aluminio es uno de los materiales que mejor se separa y que, también, menos coste provoca para esa separación. Por sus características, en la lata no es necesario separar manualmente o por otros métodos elementos como etiquetas o plásticos. Además, ni el tamaño ni el color ni el envase influyen para esa separación de cara al reciclado.

Eso no ocurre con otros materiales, donde, por ejemplo, el color añade dificultades para el reciclado. Sin embargo, una lata de aluminio se puede separar de forma fácil para fundir después y tener lista la aleación. De hecho, con la trituración, la clasificación óptica y el desbarnizado realizados por adelantado, el proceso de reciclaje resulta sencillo: todo lo que hay que hacer es fundir la lata a 660 grados.

Por todas estas razones la lata de bebida de aluminio constituye una estupenda solución para la sostenibilidad frente a otros materiales; mucho más ahora, en plena crisis y concienciación en el uso desmedido del plástico. Y por eso ya en el año 2016 apostamos, sin dudarlo, por la lata para nuestra cerveza, siendo la primera cervecera de toda España. 

Hoy, este envase es clara tendencia en el sector de la cerveza artesanal, en España y en el mundo, por sus objetivas buenas características para alojar y conservar el producto.

 

Lata de aluminio y economía circular

Esa capacidad de reciclaje infinito y del 100% de su composición, unido a la facilidad de separación en las plantas de residuos y a la conservación de su valor original, convierten a la lata de aluminio en paradigma de la llamada economía circular.

Si, además, tenemos en cuenta que el valor de las latas de bebidas recicladas es entre seis y siete veces mayor que el de las botellas de plástico transparente y entre 10 y 12 veces mayor que el de las botellas de plástico de color, el reciclaje de aluminio -la voluntad para hacerlo- es mucho más atractivo que el de otros materiales.

Por eso ya existe una sólida infraestructura de reciclaje en todo el mundo diseñada para recuperar la mayor cantidad de aluminio posible (recuerda que se calcula que aproximadamente el 75% del aluminio que se ha producido en el mundo está hoy todavía en uso).

Todo ello, por supuesto, no tendría sentido si como consumidores rompiéramos la cadena del reciclaje. Es decir, que tengamos conciencia a la hora de ejercer la separación de los distintos residuos. Y, en este caso, recuerda que el contenedor amarillo es el lugar natural de la lata de cerveza.

Porcentajes de reciclaje de la lata

El porcentaje de reciclaje de estas latas en Europa es alto, en torno al 74%, con algunos países del centro y norte de Europa que se aproximan al 100%, según las fuentes consultadas. 

El objetivo para los próximos años que maneja la industria europea de la lata es poder llegar al 80%, según las mismas fuentes, que añaden que “con el tiempo podemos acercarnos a valores cercanos al 100%”. En nuestra mano queda. Nunca mejor dicho.

 

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