Para qué sirve el lúpulo en la cerveza

El lúpulo es el brote o la flor hembra de una planta trepadora de origen cannabáceo llamada Humulus lupulus. Posee un leve efecto antibiótico contra bacterias y su fin principal, dentro del proceso de elaboración de la cerveza, es dar estabilidad y un tenue sabor amargo (que contrarresta el sabor dulce de la malta) a este dorado elixir.

El lúpulo es, junto a la malta, a la levadura y al agua, uno de los elementos principales en su elaboración y su proporción cambiará, en mayor o menor medida, sus propiedades organolépticas.

 

Historia y beneficios

Hace mil años, aproximadamente, empezó a usarse en Alemania. Destacó también, en principio, por sus propiedades conservantes, lo que permitió la elaboración de cervezas más leves, en graduación e intensidad de sabor.

Hoy día, su importancia es aún mayor en los procesos de elaboración de la cerveza artesana. Las mayores empresas cerveceras del mundo someten a sus productos a procesos físico-químicos, que aseguran la eliminación de cualquier elemento vivo pero que provoca una perdida variable en sabor, olor y color. 

La microcervecería, en cambio, consigue respetar al máximo el producto y cada receta o proporción da lugar a que cada cerveza tenga un sabor único. De ahí que la importancia de esta planta es más relevante en las cervezas artesanas, mucho más lupuladas, por norma general, que las industriales.

También el lúpulo, por su acción bactericida, contribuye, en gran medida, a eliminar los microorganismos generados en el proceso de producción de la cerveza.

En el caso de Arriaca, contamos, además, con un sistema de filtrado tangencial que elimina los residuos generados en dicho proceso sin alterar en ningún caso el producto cervecero. Dicho sistema contribuye, igualmente, a eliminar la turbidez de la cerveza.

Arriaca ha sido la primera microcervera de Europa en incorporar este filtrado tangencial, desarrollado por la firma española BevTec y la alemana Romfil en colaboración con la artesana de Guadalajara.

 

Cientos de tipos de lúpulo

El lúpulo es el responsable principal de proporcionar equilibrio, intensidad y madurez a cualquier cerveza, en general, y a las artesanas, en particular. 

Además, protege el producto de la acción de microorganismos y, dependiendo de su proporción y tipo, le transfiere a cada clase un sabor único e inigualable.

Existen numerosas clases de lúpulo (más de 200, además de otros muchos en proceso experimental), importados generalmente por los productores de cerveza de distintos puntos del planeta. 

Unos se concentran más en la función de otorgar el amargor a la cerveza, otros en dotarla de aromas y sabores y otros que asumen una función mixta de las dos primeras.

La industria lupulera ha sufrido una enorme transformación en las últimas décadas fruto de la irrupción del movimiento microcervecero americano, que inició el desarrollo de lúpulos de nueva generación que ponían el acento en el aroma, más allá del amargor, para dotar a las cervezas de nuevos e interesantes aromas florales y frutales.

En Arriaca estamos utilizando actualmente unos 35 lúpulos en la elaboración de nuestras ocho variedades de cerveza. “La mayoría de ellos son de aroma”, tal y como apunta José Ángel Santiago, cervecero de la micro de Guadalajara, importados en gran parte del valle de Yakima, en Washington (EEUU).

No obstante, en Arriaca también importamos lúpulos de la Europa central, de países con tradición en el cultivo de esta planta trepadora, como Alemania (como los de la región Hallertau) o la República Checa.

Alguna de las cervezas de Arriaca utiliza hasta seis lúpulos distintos en su proceso de elaboración, añadidos, además, en distintos momentos del mismo, tanto en frío como en caliente.

 

Producción de lúpulo en España

En España, la producción de esta planta es limitada, concentrándose en la ribera del río Órbigo de la provincia de León. La mayoría de esa producción va directamente a las fábricas cerveceras. También a Arriaca, por supuesto.

En esta comarca de Castilla y León han comenzado recientemente a producir nuevas variedades de lúpulo, en buena parte merced al impulso y al empellón gestado por el sector craft beer en España, lo que redunda en una mayor disponibilidad de esta planta para los productores españoles.

Existen igualmente algunas plantaciones en otras zonas de España como Navarra, Ávila o Lleida, si bien el grueso del lúpulo se concentra en la mencionada ribera del Órbigo, ideal para esta planta por sus características climáticas.

 

Loading...
Loading...